La psicología es el estudio del comportamiento del hombre. Por lo tanto, la psicología del color es ver cómo se comporta el ser humano ante los diferentes tonos y matices que existen. Y aunque suene fantasioso o irreal, hay factores que influyen, de manera inconsciente, en nuestra forma de ser y de comportarnos en el día a día; ya sea de manera positiva o negativa.

Es así como toma relevancia conocer de qué manera toman partido los colores que nos rodean, para así poder tomar decisiones en cuanto a la forma en la que habrá que pintar nuestros espacios, principalmente, de descanso.

Desde la intuición

Sin ser psicólogos, o incluso sin saber que existe la psicología del color, muchas veces ya la estamos aplicando sin darnos cuenta. Por ejemplo, ¿cuántas veces no hemos decidido pintar nuestro dormitorio de blanco porque nos transmite “paz”?, o la cocina verde o anaranjado para que provoque sensaciones primaverales; por ejemplo.

No obstante, a continuación te proporcionamos una serie de tonos con su significado, desde la psicología del color, para que te des una idea de qué estás logrando al plasmar un color en tu casa; o bien, si estás por cambiarlo, saber por cuál decidirte.

Amarillo

Al representar la luz, el amarillo es ideal para pintar la sala. Un tono poco intenso proporciona luminosidad y sensación de espacio. Recuerda que, como la mayoría de los colores, el amarillo no es la excepción en que mientras más claro, menos cansa e irrita.

Anaranjado

Se le denomina color cálido (que suscita reacciones positivas). Inspira entusiasmo y movimiento, también está relacionado con el éxito, el optimismo y la creatividad. Es un color ideal para pintar la habitación de una pareja, ya que se asocia a la fraternidad y a la unidad; en especial algunos derivados como el color salmón. En entornos laborales se vincula con el trabajo en equipo.

Azul

Por su sensación relajante y de tranquilidad, el azul combina perfecto con el blanco. Incluso representa el cielo y el agua, generando la sensación de frescura y calma al hogar. Y a su vez, transmite confianza y pureza.

Blanco

Éste se asocia con la relajación, la pureza, la paz, inocencia y la limpieza. Al combinarlo con el azul es ideal para el baño.

Gris

Aunque hay quienes lo asocian con la tristeza, la seriedad, el aburrimiento, y la ausencia de colorido, puede ser un color perfectamente relacionado con la inteligencia y la elegancia. Si se combina adecuadamente el gris con otros tonos más coloridos, puede crear una sensación muy agradable.  

Morado

A pesar de que suele tener una relación con el luto, el morado también se emplea para representar glamur y la juventud. Si lo que quieres es dar un toque jovial a la habitación de los chicos, por ejemplo; incluso de los más pequeños, de morado tienes que pintarla.

Negro

Es sabido que el negro transmite elegancia, formalidad y sobriedad. Sólo que, al momento de emplearlo en casas, a veces sonará un poco fuera de lugar. No obstante, si se emplea con habilidad y sin abusar, puede dar un toque espectacular a tu casa. Con una pared, en el dormitorio o en la sala, son suficientes para beneficiarse de este tono.

Rojo

Asociado con la pasión, la fuerza, el deseo, la virilidad, la energía y el peligro, el rojo puede ser ideal para pintar tus espacios. Eso sí, considera que al ser un tono estimulante, es mejor usarlo con moderación: un rincón con tonos claros sería el perfecto ejemplo.

Rosa

Puede emplearse en el cuarto de una pareja, ya que transmite relajación y romanticismo. Aunque también, como mayormente está de moda, representa lo femenino, la dulzura, la delicadeza, la amistad y el amor auténtico.  

Verde

Según los expertos, un dormitorio color verde (con poca intensidad), provoca relajación y bienestar; una cocina en esos tonos también funciona perfectamente. Aunque, en general, el verde se asocia con lo ecológico, lo natural, la vida, la esperanza y la juventud.

El top de los colores que liberan estrés

- Aqua blues
- Azules suaves
- Beige
- Gris pálido
- Lila
- Rosa pálido
- Verde pálido